No es casualidad que el grupo más nutrido del conjunto de las imágenes mayoritariamente oficiales -reproducidas en las publicaciones del régimen- se componga de fotografías de la fiesta de la Virgen de la Merced, patrona de las prisiones, el 24 de septiembre. Las celebraciones incluían una visita extraordinaria por la que los hijos de las reclusas y los reclusos podían pasar buena parte del día dentro del recinto de la prisión.
En el caso de las cárceles de mujeres, es fácil imaginar la trascendencia que poseía esa festividad para las presas que tenían a sus hijos en el exterior, al cuidado de sus parientes. Eran precisamente esas imágenes las preferidas por el régimen a la hora de publicitar su gestión penitenciaria, ya que se servía de un material enormemente valioso: el sentimiento sincero de las presas madres y de sus compañeras.
En esta galería se ha incluido también una fotografía de los cuadros artísticos de Les Corts, tan recurridos por el régimen en sus publicaciones oficiales sobre el mundo penitenciario femenino.
Finalmente, hemos incluido asimismo una fotografía privada procedente del taller Pérez de Rozas. Las fotos particulares de esta clase eran realizadas por fotógrafos autorizados que vendían las imágenes a las reclusas. En las galerías fotográficas de la sección Las voces hemos procurado recoger algunas de estas imágenes, procedentes de los archivos personales de las antiguas presas.

El director de Les Corts reparte obsequios a las reclusas durante el día de la Merced. Memoria del PCNSM de 1954.
Foto Postius
La fotografía fue publicada en la Memoria del Patronato de Redención de Penas de 1954. Es el director de esta última época de la prisión de Les Corts quien hace entrega de un obsequio a una de las reclusas.
El programa de festividades de la Virgen de la Merced era generalmente elaborado por la comunidad religiosa, que lo sometía a aprobación en una reunión de la Junta de Disciplina. En vísperas de la fecha, los programas se enviaban a la Dirección General de Prisiones, autoridades locales y a la redacción del semanario Redención. Los festejos consistían en recitales poéticos, representaciones teatrales, bailes regionales, realización de cuadros escénicos, coros y conciertos.